Indecidida


Me confieso apolítica, y a pesar de eso aquí estoy. Sí, la política es un rollo, pero es que hoy no vengo a hablar de eso.

El caso es que el otro día, uno de muchos, salí del metro para ir a trabajar y me encontré con esa bonita colección de perlas comunicativas que son los carteles electorales. Y como todavía, a menos de una semana de las elecciones, no sé a quién votar y como todo el mundo sabe leer no me gusta, y la política mucho menos, he decidido ahorrarme la lectura de esos aburridos programas electorales y quedarme con el partido que tenga el eslogan más chulo y convincente… pero aún tengo que encontrarlo, me temo. ¡A ver si me echáis un cable!

Todo esto surgió cuando vi esta cosa tan horrible:

“Gobernar para la mayoría”

Señores del partido tal, agradezco su sinceridad… pero eso no les hará ganar mi voto. Como parte de unas cuantas docenas de minorías, su eslogan me da asco a la par que me ofende. Es más, si te fijas el tipo que aparece en la foto, que aspira a ser alcalde “de la mayoría” tiene las manos entrecruzadas a lo Sr. Burns, todo un desacierto. Por lo menos, sé que si gana este partido no me representará a mí, que ya lo ha dejado clarito. Así que a otra cosa, mariposa.

Veamos otro clásico ejemplo de sinceridad:

“Trabajar.

Hacer.

Crecer.”

De sobras es conocido, no vayamos a ofendernos ahora, que España es un país de vagos. Este eslogan es sencillamente brillante, por lo que dice y por lo que no dice. Me he permitido el lujo de completar las frases, que a ellos se les ha olvidado hacerlo. El texto completo dice así:

Os vamos a poner a Trabajar.

De esta manera gracias a vosotros vamos a Hacer

Crecer el dinero de nuestras cuentas en Suiza.

No way, my friend. La que suscribe está muy, pero que muy orgullosa, de su pereza y su vaguería. Y, por cierto, Espe, querida, vuestra sonrisa en los carteles es siniestramente falsa, no te creas que no nos hemos dado cuenta. Alguien tenía que decirlo.

Estos dos obviamente son los partidos mayoritarios, por lo que también los que disponen de más presupuesto para gastar en propaganda electoral. Qué dinero más mal invertido si con menos presupuesto puedes tener eslóganes tan molones como:

“La alternativa necesaria”

No, si alternativas ya teníamos, y para lo que nos han servido… no solo es necesario tener alternativas, lo importante es que nos decidamos por una de ellas. Y, sinceramente, estoy convencida de que al final nos vamos a quedar con “los de siempre” a pesar de que, como insisten otros…

“Madrid pide cambio”

Y yo me pregunto: ¿Cambio de qué? Desde luego, no será de 500, que yo a duras penas he visto un billete de esos, y con la cosa de la crisis nos podemos dar con un canto en los dientes si tenemos uno de 50.

De todas formas, el eslogan anterior tiene la respuesta y la solución en este otro:

“Madrid, la capital del cambio”

Así que unos piden cambio y otros tienen capital para repartirlo; pues entonces ya está el problema solucionado entre unos y otros, de modo que no necesitan nuestro voto ninguno de los dos.

El problema es que según me han contado los que piden son de derechas y los del capital de izquierdas. Irónico, ¿eh?

Pero bueno, hay quienes tienen capital y hay quienes tienen corazón como estos:

“El corazón de la izquierda”

Lo raro y difícil sería que el corazón estuviera a la derecha, si conoces a alguien que lo tenga en ese lado avísame.

Porque, efectivamente, todo ser humano tiene un corazón en la parte izquierda de su cuerpo. Y el ser humano es lo más importante del mundo mundial:

“Nada por encima del ser humano

y ningún ser humano por encima de otro”

Pues menos mal que no son las máquinas ni los perros los que votan (al menos, que yo sepa, de momento), que si no se sentirían como yo en el primer ejemplo. Si hay algún cyborg o algún extraterrestre entre los presentes, más le vale no votar a este partido.

Y como dijo aquel humano un tiempo atrás, lo bueno, si breve, dos veces bueno. Lo que en la versión política actual viene a ser:

“Es Ahora.

Podemos.”

Cuando ya pensaba que había encontrado el eslogan más mejor de todos, el que dice más de la manera más simple, el que refleja en tres palabras lo que todos sentimos, me he dado cuenta de que sencillamente eso no es un eslogan, que es literal. O sea, que Ahora es Podemos y Podemos es Ahora, así que vota a quien quieras de los dos que te va a dar lo mismo.

Tal vez votar a Podemos Ahora nos dará Esperanza para encontrar el cambio hacia una Izquierda Unida y convertirnos en Ciudadanos Humanistas. Si no, siempre estarán ahí  el PSOE y UPyD (es que no se me ocurría cómo encajarlos en la frase anterior).

¡Voten, amigos, y ayúdenme a votar! Prometo que mi voto dejará de ser secreto si alguno de estos eslóganes supera en 20 puntos a los demás.

PD Este post no pretende, en modo alguno, tomar partido, ofender ni influir en la intención de voto de ninguna persona. Solo está escrito por pura diversión.

*Eslóganes sacados de distintos carteles encontrados a lo largo de un paseo por la ciudad de Madrid.

 

 

 

 

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