Reto 52 semanas, 52 relatos #45: Voces


¡Cuenta atrás del reto de El Libro del Escritor! Vamos con los siete últimos relatos, y bastante bien de tiempo 😀

45. Escribe un relato de alguien que despierta de pronto con súperpoderes.

Bueno, mi personaje al despertarse en realidad solo ha adquirido un superpoder… aunque ni siquiera le hacía falta para luchar contra los malos.

Una fiesta realmente elegante. Sara Ramos, famosa filántropa sin profesión reconocida pero con mucho dinero, ejercía una vez más de anfitriona para recaudar dinero y de paso concienciar sobre la pobreza infantil y contra el abuso a niñas en el mundo.

Era viuda pero tenía cuatro hijas, las cuatro rescatadas de sendas vidas de prostitución y drogadicción en distintos países. Todo el mundo le quería. ¿O no?

El camarero le sirvió la que sería su última copa y se escondió disimuladamente tras las cortinas de terciopelo para verlo en primera fila y no levantar sospechas cuando cayera redonda al suelo.

Esperó pacientemente pero no pasó nada. La droga no funcionó con Sara como había funcionado con sus niñas, una de las cuales había dejado de ser su esclava favorita para convertirse en la hija de esa señora. El momento de la venganza había llegado, aunque el destino quisiera retrasarlo una vez más.

La fiesta terminó y Sara seguía en pie sin sospechar nada. A Frank, en cambio, algún camarero de los de verdad le encontró en el suelo dormido, avisó al encargado y, como nadie sabía su dirección, le dejaron descansar en una de las muchas habitaciones libres de la mansión Ramos.

A la mañana siguiente, Sara se despertó con una sensación extraña. Recordaba a un camarero que ya había visto en alguna otra parte. En su mente, imágenes de toda su vida pasaron a toda velocidad, oía voces del pasado, de su difunto marido, del futuro y de personas que en realidad estaban a dos habitaciones de distancia.

Adela, la más pequeña de sus hijas, llamó suavemente a la puerta:

-¿Tú… también…?

Oyó la explicación de lo que le estaba pasando directamente desde la mente de la niña. Ella hasta ese momento pensaba que la pobre no podía hablar por las secuelas de la vida que había dejado atrás, pero en realidad cada vez que intentaba hablar su voz resonaba en el cerebro junto con las de los millones de personas que viven en la tierra. Podía leer los pensamientos de todo el mundo, y ahora su madre también.

-Pero eso es…

-¿Imposible? No.

-¿Y por qué no…? Cierto, no te hubiera creído.

Sin hablar, Adela le dijo lo que Frank pretendía y lo cobarde que había sido de no detenerle. Una cobardía que por azar le trajo mucha suerte. La droga que les había suministrado, por alguna extraña razón, no les había afectado como al resto de personas. A muchas de sus hermanas las mató, pero a ella la ayudó a encontrar su salida y a la mujer que tenía delante. Al principio es difícil y tienes miedo, y el miedo te impide hablar y a veces hasta actuar, pero te acostumbras a oír a la gente desde tu silencio. Aunque quizás a Sara no le gustaría lo que la gente pensaba de ella, porque la gente nunca cree que alguien pueda ser bueno sin tener motivos para ello.

Cuando entró la policía, Frank seguía durmiendo, envuelto en seda y soñando con despertar y volver a encargarse de sus negocios y su harén infantil en Taipei. Su vida en la cárcel terminó igual que las de aquellas a las que tantas veces había usado.

Sara y Adela aprendieron juntas a utilizar y controlar su secreto para seguir dando voz a los que no la tenían. Ya no había miedo.

Solo ellos tres conocían la composición química de la droga que Frank suministraba a las niñas, y nadie más sabía siquiera de su existencia. Adela y Sara nunca lo contaron para que no hiciera más daño a nadie. Sus intentos de investigar por qué precisamente a ellas les había provocado ese efecto fracasaron. Nunca descubrieron la razón, pero siguieron luchando con las armas que la suerte les había proporcionado para hacer un mundo mejor.

En la otra punta del mundo alguien, la única persona de quien no podían leer la mente, se sentía orgulloso de haber evolucionado esos mismos poderes, e ideaba su propio plan para conquistar ese mismo mundo que ellas trataban de proteger.

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